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Surf y vida

  • Foto del escritor: Abigail
    Abigail
  • 24 jul 2024
  • 1 Min. de lectura

Durante mucho tiempo he comparado la vida con el surf. Cuando el surfista se encuentra en una zona de rompiente sabe que no podrá detener la ola, pero sí podrá subirse a ella, divertirse y disfrutar del momento presente. La ola terminará y seguirá otra


El surfista se adaptará a la intensidad y el tamaño de las olas que cambian sin cesar y le resultará más fácil. Cada ola es un desafío en sí misma y hay que aprovecharla al máximo. Sucede que la ola lleva al surfista a un torbellino, siempre saldrá a la superficie y tomará la siguiente con más determinación y confianza.


La vida es impredecible como la ola. Se trata de aprender a adaptarse a los cambios y desafíos en lugar de resistirse y querer controlarlo todo. No hay nada más que podamos hacer. Nada dura eternamente. En lugar de intentar aguantar y persistir, es mejor resignarse, en cualquier caso la ola acabará rompiendo y retirándose.


Cuando llega la ola o ocurre un calvario, podemos intentar luchar contra ellas, pero será esfuerzo en vano, podemos plantearnos ignorarlo, será arriesgado, porque lo dejamos al destino, de lo contrario, aprendemos a surfear.


Si estás dispuesto a correr riesgos y dejar de preocuparte por todo lo que no puedes controlar, ¡podrás surfear cualquier ola!

 
 
 

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